Un rediseño no debería comenzar desde lo visual, sino desde lo que hoy no está funcionando.
Cuando un sitio web no conecta, no genera resultados o no transmite lo que realmente ofrece el negocio, el problema suele estar en cómo está planteado, no solo en cómo se ve.
Este proceso nos permite entender tu situación actual, identificar oportunidades de mejora y definir con mayor claridad qué tipo de ajuste o rediseño necesitas realmente.
La idea no es cambiar por cambiar, sino tomar decisiones que tengan sentido y que aporten valor a lo que estás construyendo.
Instrucciones:
En las preguntas de selección múltiple puedes elegir más de una opción.